Las estatinas, además de sus efectos hipolipemiantes, tienen efectos pleiotrópicos: antiinflamatorios, antihipertróficos, antifibróticos, antioxidantes, mejoran la disfunción endotelial, inhiben la activación neurohumoral y previenen las arritmias cardiacas. Muchos de estos efectos pueden afectar favorablemente a importantes componentes de la fisiopatología de la insuficiencia cardiaca. En el estudio aleatorizado GISSI-HF, la rosuvastatina (10mg/día) no redujo la mortalidad ni la tasa de hospitalización por causas cardiovasculares en pacientes con insuficiencia cardiaca.