Con el objeto de determinar la asociación del tratamiento betabloqueante con este tipo de efectos secundarios, los autores realizaron un revisión cuantitativa de los 15 estudios aleatorizados, controlados con placebo, de al menos 100 pacientes y con un seguimiento mínimo de 6 meses, que han investigado el tratamiento betabloqueante en pacientes con infarto, insuficiencia cardiaca e hipertensión y que han reportado los síntomas depresivos, la fatigabilidad y la disfunción sexual. Además se categorizó a los betabloqueantes según su generación (primera o última) y su liposolubilidad (alta, baja o moderada).